Salud Mental

Ansiedad: síntomas, causas y cómo manejarla de forma saludable

“La mayor eficacia en el tratamiento se ha conseguido con la combinación de psicofármacos y psicoterapia.”
Dr. Felipe Ortuño Sánchez-Pedreño
Especialista en Psiquiatría y Psicología Clínica


¿Qué es la ansiedad?

Sentir ansiedad de forma ocasional es una reacción normal del organismo ante situaciones de estrés o peligro. Sin embargo, cuando la ansiedad se vuelve intensa, persistente y desproporcionada frente a la situación real, puede interferir de manera significativa en la vida diaria y convertirse en un trastorno de ansiedad.

Las personas con trastornos de ansiedad suelen experimentar preocupaciones excesivas, miedos constantes o episodios repentinos de ansiedad intensa conocidos como ataques de pánico, que pueden aparecer sin una causa aparente y alcanzar su punto máximo en pocos minutos.

Estos síntomas pueden iniciar en la infancia o adolescencia y, si no se tratan, continuar en la edad adulta.


Síntomas más frecuentes de la ansiedad

Los trastornos de ansiedad pueden manifestarse a nivel emocional, cognitivo y físico. Entre los síntomas más comunes se encuentran:

  • Sensación constante de nerviosismo, tensión o inquietud
  • Miedo intenso, pánico o sensación de peligro inminente
  • Aumento de la frecuencia cardíaca
  • Respiración rápida o sensación de falta de aire
  • Sudoración excesiva
  • Temblores
  • Fatiga o debilidad
  • Dificultad para concentrarse
  • Problemas para dormir
  • Malestar estomacal o alteraciones digestivas
  • Dificultad para controlar las preocupaciones
  • Tendencia a evitar situaciones que generan ansiedad

Tipos de trastornos de ansiedad

  • Existen diversos trastornos de ansiedad, entre los más conocidos se incluyen:
  • Trastorno de ansiedad generalizada (TAG): preocupación excesiva y persistente por situaciones cotidianas.

Trastorno de pánico: episodios recurrentes de miedo intenso acompañados de síntomas físicos.

  • Trastorno de ansiedad social (fobia social): miedo intenso a situaciones sociales por temor a ser juzgado.
  • Fobias específicas: miedo desproporcionado a objetos o situaciones concretas.
  • Agorafobia: temor a lugares o situaciones donde escapar pueda resultar difícil.
  • Trastorno de ansiedad por separación: ansiedad excesiva ante la separación de figuras significativas, especialmente en niños.
  • Mutismo selectivo: dificultad persistente para hablar en determinadas situaciones sociales.
  • Trastorno de ansiedad inducido por sustancias: relacionado con el consumo, abstinencia o efectos secundarios de sustancias o medicamentos.

¿Cuándo consultar a un profesional de la salud?

Es recomendable buscar ayuda profesional cuando:

  • La ansiedad interfiere con el trabajo, los estudios o las relaciones personales
  • El miedo o la preocupación son difíciles de controlar
  • Existen síntomas de depresión u otros problemas de salud mental
  • Se sospecha que la ansiedad puede estar relacionada con una condición médica
  • Aparecen pensamientos autolesivos o de desesperanza extrema

Buscar atención temprana mejora significativamente el pronóstico y facilita el tratamiento.


Causas de los trastornos de ansiedad

No existe una única causa. Generalmente, la ansiedad surge por la combinación de varios factores:

  • Factores psicológicos y sociales
  • Experiencias traumáticas
  • Estrés prolongado
  • Pérdidas importantes o cambios vitales
  • Rasgos de personalidad

Factores biológicos y médicos

  • Predisposición genética
  • Alteraciones químicas en el cerebro
  • Enfermedades cardíacas, tiroideas o respiratorias
  • Dolor crónico o trastornos digestivos
  • Efectos secundarios de medicamentos

Factores de riesgo

Algunos factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar ansiedad incluyen:

  • Antecedentes familiares de trastornos de ansiedad
  • Haber vivido situaciones traumáticas
  • Estrés crónico
  • Consumo de alcohol o drogas
  • Presencia de otros trastornos mentales como la depresión

Complicaciones asociadas a la ansiedad

Si no se trata adecuadamente, la ansiedad puede contribuir al desarrollo de otras afecciones, como:

  • Depresión
  • Problemas de sueño
  • Trastornos digestivos
  • Dolor crónico
  • Aislamiento social
  • Disminución de la calidad de vida

¿Se puede prevenir la ansiedad?

Aunque no siempre es posible prevenirla, sí se pueden reducir sus efectos mediante:

  • Búsqueda temprana de apoyo profesional
  • Mantener actividad física regular
  • Fomentar relaciones sociales saludables
  • Evitar el consumo de alcohol y drogas
  • Practicar técnicas de manejo del estrés

Tratamientos para los trastornos de ansiedad

El tratamiento depende del tipo y la intensidad del trastorno, pero suele incluir una combinación de:

Psicoterapia

  • Terapia cognitivo-conductual (TCC): ayuda a modificar pensamientos y conductas disfuncionales.
  • Terapia de aceptación y compromiso (ACT): promueve la atención plena y el manejo del malestar emocional.
  • Terapia de exposición: útil para enfrentar miedos de forma gradual y segura.

Tratamiento farmacológico

  • Antidepresivos
  • Medicamentos ansiolíticos (bajo supervisión médica)

Además, los grupos de apoyo y las técnicas de relajación pueden complementar el tratamiento.


Conclusión

La ansiedad es una condición frecuente y tratable. Con información adecuada, apoyo profesional y estrategias de manejo saludable, es posible recuperar el equilibrio emocional y mejorar la calidad de vida.


Fuentes:
Mayo Clinic
NIH – Instituto Nacional de Salud Mental

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